lunes, 25 de mayo de 2009

Imposición

Yo sé que alguien me ha puesto aquí y me ha dado todos estos minutos para que piense. Me detengo y reflexiono. «El tiempo es circular, el destino es circular y todo lo que importa en este mundo es circular. Revivirlo todo, una y otra vez, eso es lo que vale». Empiezo a avanzar. Me detengo, vuelvo a pensar. «Pero quizás la línea recta no sea tan mala: la posibilidad de no tener que visitar este punto otra vez, de ser todo y nunca repetirme». Avanzo. Me detengo. Pienso: «Quizás un balance entre ambas cosas es la visión correcta; mutar según la situación». Vuelvo a avanzar, me detengo una vez más y por octava ocasión el ciclo se repite. «Pero, que todo sea circular no es mala idea».
El tráfico y el calor están terribles. Intuyo el principio de un horrible mareo y, si sigo dando vueltas en esta glorieta sin que nadie me deje salir, voy a tener que tomar una decisión que afectará mi vida para siempre. Sólo espero que cuando tenga el valor de tomarla, esté en esa parte del camino en donde me convenzo que la línea recta es lo mejor.

1 comentario:

Brenda dijo...

Ahhhhhhhhh! Este me gusta...me identifico jaja... Cada vez me gusta mas como escribes. Te mando un abrazote...